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CMI - La iglesia protestante en China


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Date 21 Feb 2001 07:36:35

Consejo Mundial de Iglesias
Cr�nica, 01-01
Para difusi�n inmediata
21 de febrero de 2001

La iglesia protestante en China:  "No hemos transitado antes este camino"

Sara Speicher

Li En-Lin recuerda la Revoluci�n Cultural de China.  A su padre lo encarcelaron.  A sus hermanas y hermanos los enviaron a comunidades rurales para "reeducarlos".  Su casa fue allanada en repetidas ocasiones por la Guardia Roja en busca de signos del "imperialismo extranjero", en particular, material cristiano.  Todos sus libros, incluidas sus Biblias, fueron reducidos a cenizas.  

"Les tom� una semana quemar todos los libros de mi padre", recuerda.  "Y cuando al cabo de un a�o sali� de la c�rcel y se enter� de que ya no le quedaba ning�n libro, se ech� a llorar."  

El padre de Li era un pastor que, despu�s de su ordenaci�n en 1948, eligi� trabajar en una comunidad rural en la que en ese momento s�lo hab�a media docena de cristianos.  Durante la Revoluci�n Cultural (1966-1976) se cerraron todas las iglesias y lugares de reuni�n, se prohibi� todo tipo de actividad religiosa p�blica, y los cristianos, como Li y su familia,  fueron objeto de encarcelamiento, reeducaci�n, privaciones y discriminaci�n.  

Fue durante la Revoluci�n Cultural que la identidad y la naturaleza de la iglesia en China experimentaron un cambio profundo. "Tuvo que ocurrir la Revoluci�n Cultural para que descubri�semos la fortaleza en nuestra debilidad.  Sin duda, Dios nos conduc�a por el valle de la sombra de la muerte",  dice la Rev. Gao Ying, profesora del Seminario Teol�gico Uni�n Nanjing y miembro del Comit� Central del Consejo Mundial de Iglesias (CMI).  

En la actualidad, Li En-Lin es Secretaria General Adjunta de la Fundaci�n Amity, la secci�n de servicios sociales del Consejo Cristiano de China (CCC), y miembro del Grupo Regional de Asia del CMI.  De un tiempo de persecuci�n y de tremendas penurias para unos 700.000 cristianos protestantes durante la Revoluci�n Cultural, dice, se ha pasado ahora a contar con 15 millones de cristianos en un Estado socialista.  Mientras que hasta 1979 estuvieron cerradas todas las iglesias, hoy hay alrededor de  40.000 templos y lugares de reuni�n en todo el pa�s.  

Este crecimiento extraordinario en tal contexto cultural y pol�tico  responde a "una forma de ser iglesia" que, en cierto sentido, no existe en ninguna otra parte del mundo.  

El postdenominacionalismo y el Consejo Cristiano de China (CCC)

"El Consejo Cristiano de China no tiene parang�n en el mundo", se�ala el Dr. Han Wen Zhao, Presidente del CCC.  "No es -todav�a- una iglesia unida, pero ya no tenemos denominaciones.  El CCC est� a mitad de camino entre un consejo nacional de iglesias y una iglesia unida."  

La fundaci�n de la Rep�blica Popular de China en 1949 provoc� enormes cambios en la identidad y la misi�n de la iglesia en China.  Antes de 1949, la iglesia protestante depend�a de juntas misioneras extranjeras.  En el contexto de la "nueva China", los cristianos tuvieron que hacer que su religi�n fuera genuinamente china en expresi�n y estructura.  En ese proceso de construir una identidad china distintiva, fue fundamental la creaci�n, en 1950, del movimiento llamado de la "triple autonom�a", a saber, en materia de sostenimiento, de gobierno y de propagaci�n.  Este movimiento fue decisivo para que la comunidad cristiana china estableciera una iglesia protestante concebida seg�n el contexto chino, y pusiera fin a la  dependencia de la ayuda financiera, la direcci�n y la evangelizaci�n extranjeras.  

A finales del decenio de 1950, los protestantes chinos entraron en lo que denominan el "postdenominacionalismo".  "Los primeros a�os 50 fueron dif�ciles, pero miramos hacia Dios y buscamos signos de unidad en las iglesias", dice el Dr. Su De Ci, Vicepresidente y Secretario General del CCC.   En este proceso, agrega, nos dimos cuenta de que, siendo los misioneros quienes hab�an tra�do sus denominaciones a China, el que los chinos pertenecieran a una u otra denominaci�n, por lo general era fruto de la casualidad.  En 1956, hubo movimientos en pro de la uni�n de las iglesias protestantes.  En 1980, despu�s de la Revoluci�n Cultural y la reapertura de algunos templos, se cre� el Consejo Cristiano de China.   

El Dr. Han se�al� que si bien ya no hay separaciones denominacionales, se mantienen algunas pr�cticas teol�gicas propias de ciertas denominaciones, como las distintas formas de administrar la eucarist�a.  

Las preocupaciones principales del CCC son la reconstrucci�n de los templos y el apoyo a los m�s de 13.500 templos y 35.000 lugares de reuni�n existentes desde 1979.  Otro asunto de elevada prioridad es la educaci�n teol�gica a trav�s de 18 seminarios y escuelas b�blicas, pues en una iglesia que crece r�pidamente, la falta de pastores formados es un problema cada vez mayor.  Adem�s, por medio de la Fundaci�n Amity, el CCC procura atender a las necesidades de la poblaci�n y publica literatura cristiana en China.  

En 1991, el Consejo Cristiano de China pas� a ser miembro del CMI.  Desde el exterior se ejercen presiones para que se reestablezcan algunas de las antiguas identidades denominacionales, y el desaf�o para el movimiento ecum�nico es apoyar al CCC en su af�n de plasmar la visi�n de una iglesia postdenominacional.  

Importancia de la cooperaci�n para satisfacer las necesidades de la sociedad china

La Fundaci�n Amity fue creada en 1985 por cristianos para ayudar a paliar las necesidades en materia de salud, educaci�n, desarrollo rural y bienestar social, principalmente en las zonas rurales de China.  Esta organizaci�n, que en la actualidad funciona en 31 de las 32 provincias del pa�s, trabaja en cooperaci�n con diversos asociados internacionales y locales.  

Al describir la organizaci�n, el Dr. Han destac� la importancia de esa amplia base de apoyo y acci�n, y se�al� dos razones principales:  "Puesto que somos una minor�a, para realizar una acci�n efectiva tenemos que buscar el apoyo de la comunidad."  Dijo tambi�n que en el mundo de hoy "hay demasiada confrontaci�n.  Queremos demostrar que podemos trabajar juntos para satisfacer las necesidades de orden humanitario."  

Si bien la junta directiva tiene miembros que no son cristianos, y con frecuencia los gobiernos locales participan en la ejecuci�n de los proyectos, �stos �ltimos tienen su origen en las iglesias y en las comunidades cristianas locales.  Una de las iniciativas m�s "exitosas" ha sido la reintroducci�n de la Biblia en China.  

Veinticinco millones de Biblias impresas en China

Durante la Revoluci�n Cultural, todas las Biblias fueron destruidas y prohibidas.  Li recuerda que despu�s de que en 1979 la iglesia de su padre reabri� sus puertas, evocando �ste sus libros incinerados, se preguntaba: "�C�mo puedo predicar sin una Biblia?"  Sin embargo, antes de que un amigo le enviara una Biblia desde Hong Kong, los miembros de su congregaci�n se ense�aban mutuamente pasajes de las Escrituras que recordaban de memoria, reconstruyendo as� la Biblia mediante la tradici�n oral.  Antes de que la propia Li partiera para su "reeducaci�n" en 1973, su padre le ense�� el Salmo 23, que la reconfort� cada noche durante los tres a�os en que fue "m�dica descalza".  Incluso despu�s de la Revoluci�n Cultural, cuenta Li, sus compa�eras ten.y la evangelizaci�n extranjeras. �an que copiar la Biblia a mano.  

En la actualidad, la Editorial Amity, empresa conjunta de las Sociedades B�blicas Unidas (SBU) y la Fundaci�n Amity, publica la Biblia en chino, en ingl�s, en Braille y en varios idiomas de minor�as �tnicas.  Desde finales de 1987, se han imprimido 25 millones de ejemplares.  La editorial tambi�n produce himnarios, estudios b�blicos y material pedag�gico, adem�s de  otras obras de literatura cristiana.  La �nica "restricci�n", se�ala Peter Dean, consultor editorial de las SBU en la empresa, es que las Biblias no se pueden comercializar en las librer�as estatales.  No obstante, hay una gran oferta de Biblias, que pueden conseguirse en librer�as privadas o de la iglesia, as� como por correo y en los centros de distribuci�n.   

Dean explica adem�s, que imprimir las Biblias en China no s�lo cuesta menos que importarlas sino que tambi�n es importante habida cuenta de la concepci�n que la iglesia china tiene de s� misma.  "A la gente le gusta que se impriman en China", dice, y agrega que, en la pr�ctica, no se puede quitar a una persona un ejemplar impreso legalmente.  A�ade que se trata de una cuesti�n de respeto.  "Es importante aprovechar la puerta que ha sido abierta y generar confianza rec�proca entre el Gobierno y la iglesia."  

Evangelizaci�n y libertad religiosa

Generar confianza y respetar el pa�s y su cultura son temas importantes que plantean los miembros del Consejo Cristiano de China.  Se�alan, en particular, que la libertad religiosa entra�a tambi�n la observancia de las leyes del pa�s.  "Si respetamos la Constituci�n y la ley", dice el Dr. Su, "tenemos libertad religiosa... Por supuesto, hay cosas que el Gobierno no hace correctamente a causa de un resabio de izquierdismo.  En el Consejo Cristiano de China, tratamos de informar de estos casos al Gobierno para solucionar esos problemas."  

Atendiendo a una invitaci�n del CCC, a mediados del decenio de 1990  el CMI envi� a China una delegaci�n ecum�nica internacional para que investigara la repercusi�n de los decretos gubernamentales que reglamentaban la actividad religiosa.  En el informe, transmitido a la Oficina de Asuntos Religiosos, se indicaban esferas de cooperaci�n entre el gobierno local y las autoridades eclesi�sticas, as� como regiones sobre las que pesaban severas restricciones que era preciso abordar.  El personal de Relaciones Internacionales del CMI declara adem�s que "las iglesias de China est�n llamadas a dar testimonio del Evangelio en circunstancias a menudo dif�ciles, pero tratan de hacer el mejor uso posible del espacio disponible."  Un factor determinante de las pol�ticas estatales restrictivas, se se�ala, ha sido la actividad de los misioneros y los nuevos movimientos religiosos de Occidente y de otras partes de Asia.  

Reflexionando sobre los continuos esfuerzos de los misioneros extranjeros en China, Li manifest� sencillamente:  "Tienen la buena intenci�n de dar a conocer a Cristo a la poblaci�n, pero es necesario que conozcan el contexto de China.  Tienen que respetar las leyes del pa�s."  

Uno de los aspectos fundamentales de ese contexto es la realidad de una religi�n minoritaria en un Estado ateo.  La Rev. Gao evoc� sus experiencias de cuando estudiaba teolog�a en Occidente y se�al� que hay enormes diferencias entre Occidente y China en cuanto a la forma en que las personas abrazan el cristianismo.  En Occidente, "una persona recibe ense�anzas religiosas desde el nacimiento hasta la edad adulta, a trav�s de la radio, la televisi�n, los diarios, las revistas y toda clase de medios de comunicaci�n.  Para todas las personas, el amor de Dios, el pecado humano  y la salvaci�n en Jesucristo son t�rminos familiares."  En China, "la evangelizaci�n de la iglesia... se limita en gran medida a los recintos eclesiales."  En esas condiciones, el crecimiento del cristianismo en China tiene una sola explicaci�n:  "Es un milagro."  

Li tiene algunas otras explicaciones m�s pragm�ticas.  "Los predicadores laicos suelen hacer hincapi� en que si eres cristiano, debes dar fruto.  Dar fruto es un distintivo del buen cristiano."  As� pues, los cristianos, a menudo mujeres, trabajan con ah�nco para atraer a los miembros de la familia y a los amigos a la iglesia.  Adem�s, en las zonas rurales, donde es posible que la atenci�n m�dica adecuada no sea accesible o abordable, la conversi�n puede sobrevenir como respuesta a la curaci�n de una enfermedad.  

Sin embargo, estas explicaciones no pueden ocultar la tremenda energ�a de la comunidad cristiana, su testimonio y su servicio, que han ido  creciendo a lo largo de los �ltimos 20 a�os.  "Para los cristianos de China", dice el Dr. Su, "lo m�s importante es que estamos tratando de ser la sal y la luz de la sociedad."  

Pasado y futuro

El Dr. Han piensa que el cristianismo protestante en China en realidad s�lo tiene 150 a�os.  Y que la iglesia, en su forma actual, s�lo tiene 50 a�os.  En la actualidad, si bien cuenta con 15 millones de miembros y es una de las iglesias m�s grandes del mundo, sigue representando apenas algo m�s del uno por ciento de la poblaci�n total del pa�s.  "Nuestra iglesia es muy joven y peque�a, pero estamos creciendo", sostiene el Dr. Han.  

Los problemas con que se enfrenta el CCC son tambi�n grandes.  Seg�n el Dr. Han, uno de ellos es c�mo educar a una joven generaci�n de dirigentes y formar nuevos pastores.  En 1949, la relaci�n de pastores respecto de la comunidad laica era de uno a 100.  Hoy, es de uno a 4.000.  Por su parte, los encuentros, como la reciente reuni�n de los grupos regionales de Asia y el Pac�fico del CMI, celebrada en Shangai y Nanjing, ayudan a "examinar cuestiones comunes y encontrar soluciones comunes, y ense�an a nuestras congregaciones lo que es la iglesia universal".  

Con todo, el camino que esta joven iglesia tiene por delante no est� enteramente claro.  La Rev. Gao cit� a Josu� 3:4:  "por cuanto vosotros no hab�is pasado nunca antes por este camino", para describir su situaci�n.  "Poseemos escasas cualificaciones para ser exploradores del nuevo camino de la labor evangelizadora.  Sin embargo, Dios no ha preguntado en qu� consiste, en nuestra opini�n, una iglesia con mejores cualificaciones.  La iglesia de China explora otros caminos de forma discreta.  Al dar testimonio de Cristo en esta nueva situaci�n, nos place sentir que estamos realizando nuestra labor con la oraci�n y la bendici�n de la iglesia ecum�nica... que el Esp�ritu Santo transforma nuestra debilidad e impotencia en poderosa acci�n divina."  

Sara Speicher es miembro del Equipo de Informaci�n del CMI.

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El Consejo Mundial de Iglesias (CMI) es una comunidad de 342 iglesias, procedentes de m�s de 100 pa�ses de todos los continentes y de la mayor parte de las tradiciones cristianas. La Iglesia Cat�lica Romana no es una iglesia miembro pero mantiene relaciones de cooperaci�n con el CMI. El �rgano rector supremo es la Asamblea, que se re�ne aproximadamente cada siete a�os. El CMI se constituy� oficialmente en 1948 en Amsterdam (Pa�ses Bajos). Al frente del personal del CMI est� su Secretario General, Konrad Raiser, de la Iglesia Evang�lica de Alemania.

Consejo Mundial de Iglesias 
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